LOS ÁNGELES.- Una operación encubierta contra el Cártel de Sinaloa en Estados Unidos -denominada “Narconetas” y que duró tres años-, finalizó este miércoles en Los Ángeles, California, con 22 personas detenidas, además del decomiso de una tonelada de cocaína, unos 400 kilos de metanfetamina, 42 de heroína y 22 de marihuana, así como más de 1.4 millones de dólares en efectivo.

Resultado de las indagatorias de las autoridades estadounidenses -encabezadas por una alianza entre FBI y DEA, entre otras fuerzas gubernamentales-, 57 personas fueron acusadas, de las cuales 35 están fugitivas.

“Más que simplemente confiscar grandes cantidades de drogas y dinero, esta investigación logro identificar los traficantes de más alto nivel basados en México que dirigían las transacciones, y que creían que estaban usando aparatos de comunicación seguros para cometer sus delitos”, indicó el fiscal Tracy Wilkison, del Distrito Central de California.

“El área metropolitana de Los Ángeles es utilizada por organizaciones criminales como un centro para el transporte y distribución de drogas ilícitas en todo Estados Unidos”, afirmó, por su parte, Bill Bodner, agente de la DEA, en la indagatoria que también incluyó a la Policía de los Ángeles.

La DEA señala que durante los últimos años, el Cártel de Sinaloa ha perdido presencia en el sur de California, donde ahora tiene mayor control el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Dicho avance territorial está ligado a la guerra que enfrentan ambas organizaciones en Tijuana, uno de los principales puntos de acceso de droga hacia EU.

(Con información de EFE, AP, Univisión VANGUARDIA)