Estados Unidos anunció este miércoles la imposición de sanciones a Rusia tras determinar que el Gobierno ruso es responsable del envenenamiento en marzo en Reino Unido del ex espía Sergei Skripal y su hija Yulia. Las penalizaciones entrarán en vigor en un plazo de 15 días tras su publicación oficial, que se espera para alrededor del 22 de agosto, e implican la prohibición de exportar de EE UU a Rusia productos considerados de seguridad nacional, como componentes electrónicos o turbinas para aeronaves, lo que podría tener un impacto económico por valor de cientos de millones de dólares.

A las tres semanas del ataque químico en la ciudad inglesa de Salisbury, el Gobierno estadounidense expulsó a 60 diplomáticos rusos y cerró el consulado ruso en Seattle en una serie de represalias coordinadas con sus aliados. Moscú niega estar detrás del intento de asesinato de Skripal, un exagente de inteligencia del Ejército ruso que había sido acusado de traición.

Las nuevas penalizaciones se suman a las ya impuestas por EE UU a Rusia por su anexión de la península ucrania de Crimea o sus ciberataques, incluida la injerencia en la campaña electoral estadounidense en 2016.

Estados Unidos justifica las nuevas sanciones -que pueden incluir excepciones puntuales en algunos materiales, por ejemplo espaciales- en una ley de 1991 de control de armamento químico tras concluir, como ya habían hecho las autoridades británicas, que en el intento de asesinato de Skripal se empleó el agente nervioso Novichok. “El Gobierno de la federación rusa ha usado armas químicas o biológicas en violación de la ley internacional o ha utilizado armas químicas o biológicas contra sus propios nacionales”, señaló el Departamento de Estado en un comunicado.

Con información de ElPaís