Sí, es difícil creer que se trate de una mera coincidencia el asalto a la casa de la lideresa de Morena y senadora electa, Gloria Sánchez, que se suma al hecho similar perpetrado hace apenas 9 días contra el domicilio del inminente coordinador del Gobierno Federal en el Estado de Veracruz, Manuel Huerta Ladrón de Guevara.

Se puede aventurar que se trata de terrorismo político, o quizá sea mera represalia infantil por lo que ambos representan, pero sobre todo representarán en el futuro inmediato. Desde una perspectiva política no se observa utilidad práctica para acciones como esa, porque lo que serán es irremediable.

Lo malo y eso nos involucra a todos, es que nunca se sabrá la verdad. El nivel de investigación policíaco y ministerial es tan bajo que si se tratara de delincuencia común simplemente se sumará a la infinita cifra de hechos delictivos cuya etiología es desconocida y cuyos autores campean en la más absoluta impunidad.

Pero esperamos que estos sinsabores afiancen la convicción en todos los personajes de esa corriente política agredida, de hacer un muy buen gobierno, porque eso que ahora padecen ellos es lo que sufre permanentemente el pueblo.