Prosa aprisa

Arturo Reyes Isidoro

Han pasado las elecciones, ya no hay atractivos políticos que ofrecer o a los cuales sacar provecho, por lo que ha llegado el momento –eso creo– en que el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares sabrá quiénes lo seguían realmente por convicción, por fidelidad y no por interés.
Acaba de librar su última gran batalla política (la presentación al Congreso local de una lista de doce nombres para ser nombrados magistrados del Tribunal Superior de Justicia) en la que al final bajó las armas y sacó bandera blanca, aunque la percepción es que fue derrotado, y ni la dirigencia de su partido ni la de sus aliados en el reciente proceso electoral salieron en su defensa o justificación.
José Mancha, el presidente del CDE del PAN, no es la primera vez que se hace el occiso y lo deja solo y a su suerte; Jesús Velázquez Flores, del PRD, su más próximo aliado (se supone), guardó silencio y no extrañaría que incluso en cualquier momento reniegue de él; Sergio Gil Rullán, de Movimiento Ciudadano, se escabulló no obstante que le habían ofrecido dos Secretarías si ganaba el candidato panista a la gubernatura; y Felipe Amadeo Flores Espinosa, de Vía Veracruzana, no dio la cara por quien lo llevó al PAN en abril pasado.
Pero salvo una que otra excepción en la bancada panista en el Congreso local, tampoco los alcaldes blanquiazules salieron a apuntalar a su gobernador, menos los funcionarios del gobierno estatal (incluidos los del PRD) así hubieran roto el voto de silencio que les impuso su propio jefe.
Nadie salió a la Plaza Lerdo a hacer al menos como que se rasgaba las vestiduras en apoyo al gobernador, o que simulaba prenderse fuego en medio de una pira de leña verde en protesta por el bloqueo de Morena a su ahora fallida intención pro judicatura.
¿Por qué no presentó su renuncia a la presidencia de la Jucopo el diputado Sergio Hernández ni solicitó licencia para dejar su curul por vergüenza profesional ante el sonado fracaso de su “liderazgo” y control político, que se supone que tenía apuntalado por un presupuesto multimillonario para derribar cualquier muro de resistencia a punto de “cañonazos”?
La política es un oficio de ingratitud. Lo ha sido siempre. A Miguel Ángel Yunes Linares le toca ahora vivirla. No es el primero ni será el último. Su caso del abandono en que lo dejan es el más claro y vivo ejemplo de la condición humana, de la condición del político zalamero, servil, pero siempre con el puñal escondido bajo la manga para asestarlo por la espalda cuando sea necesario y oportuno, cuando ya no halle en quien aduló ningún provecho que sacarle. Y presto a proclamar, además: ¡Muerto el Rey, viva el Rey!
Ya atiende el cuidado de las formas
En la columna del jueves pasado (“Será un Secretario muy fuerte”) dije de Eric Cisneros, nuevo Secretario de Gobierno a partir del próximo 1 de diciembre:
“Cisneros no ha ocultado el fierro que trae. En la víspera de su nombramiento declaró que ‘… el llamado del presidente electo es a la pacificación de este estado’. Se entendería que trae una encomienda especial aunque creo que tendrá que ser cuidadoso con lo que dice y cómo lo dice y declara para no dar pie a malas interpretaciones, como puede ser que obedece (u obedecerá) a los dictados del presidente, que trae instrucciones precisas de él, o que será un poder alterno; cuidadoso para que luego no se termine echando la culpa a la prensa de lo que se interprete”.
El sábado 4, el nuevo funcionario emitió un boletín de prensa donde se advierte ya el cuidado de las formas y de lo que dice y cómo lo dice.
En el comunicado mencionó que: “… una de las tareas que le encomendó el gobernador electo, Cuitláhuac García, es lograr acuerdos con todos los sectores para que Veracruz se desarrolle en un clima de cordialidad y completa calma”.
Es cierto que el cuenqueño, de Otatitlán, es un hombre cercano a Andrés Manuel López Obrador y que seguramente mantiene y mantedrá abierto su canal de comunicación con el presidente electo, y que incluso el tabasqueño le puede dar instrucciones en forma directa, pero eso lo sabrán solo ellos porque lo correctamente político de cara a los veracruzanos es que el Secretario de Gobierno atienda solo indicaciones del Gobernador su jefe directo y que no lo rebase ni por arriba ni por debajo, ni por la derecha ni por la izquierda, y menos que se salte su instancia.
Eric cumplió una actividad el jueves de la semana pasada visitando la Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) “Nace el río”, ubicado en la localidad Chicuasén, municipio de Actopan, a 28 kilómetros de la capital del Estado.
Dos párrafos del boletín de prensa decían:
“‘Nace el río’” es un sitio rodeado de flora en el que se practica turismo de aventura y se prestan servicios basados en el uso óptimo de los recursos naturales para conservar la diversidad biológica de la región.
El lugar es operado por pobladores de las localidades de Actopan, por lo que es ejemplo, sostuvo Cisneros, de que con proyectos de desarrollo regional puede atenderse la demanda de empleos para la gente de la zona y frenarse la migración”.
La visita fue aprovechada por un empresario turístico de apellido Quirarte para mostrarle todo el potencial del lugar dentro del área del famoso “Descabezadero”, un sitio de una gran belleza natural de las muchas que tiene Veracruz, lo que gustó mucho al nuevo futuro funcionario porque muy acorde con su título de ingeniero agronómo maneja bien el tema del medio ambiente, e incluso recordó que en Baja California Sur estuvo muy involucrado en el cuidado del entorno para la protección de playas, tiburones y, lógicamente, ballenas, y ahora estaría ya interesado en cuidar el entorno para la reproducción de las mojarras de agua dulce con lo que se fortalecería la economía de los lugareños.
En esa visita anunció que ante la encomienda que le ha hecho Cuitláhuac, realizará giras de trabajo por todo el Estado para “dialogar con los sectores, escuchar sus propuestas e integrarlas en el documento rector de gobierno 2018-2024”.
Con ello tendremos a los nuevos 1 y 2 activos recorriendo la entidad y llenando el vacío que está dejando el gobernador saliente, con la característica de que están atendiendo sitios de una gran belleza y potencial pero que han sido desdeñados por los gobernantes que ha tenido Veracruz, cuya mayoría de los actividades las han concentrado en las grandes ciudades, tal vez porque con ello han tenido más exposición mediática.
Volviendo al tema del cuidado de las formas, el boletín de Eric abrió con un párrafo dando su lugar al gobernador: “Para sacar adelante a Veracruz, el gobierno que encabezará Cuitláhuac García Jiménez mantendrá canales de comunicación abierta con los sectores que hacen de las regiones del estado grandes atractivos para visitantes locales, nacionales y del extranjero”.
El sábado, en efecto inició su recorrido por el Estado, aunque ese día acompañando a su nuevo jefe político en una visita al Poblado 10, La Chinantla, cabecera de Uxpanapa.
Empiezan, pues, a articularse, en un trabajo que no será fácil por las características propias de un Estado que es todo un mosaico de intereses políticos, pero también de una gran diversidad cultural, que requerirá el mejor entendimiento de los dos si no quieren dar pie también a que se les complique la fuerte competencia política que tendrán dentro de las filas mismas del morenismo en proyectos políticos futuros, lo que ya comentaremos.