Como a toda institución política al Partido Revolucionario le sucederá el inevitable fin de ciclo, es solo cuestión de tiempo para comprobarlo, sobre cuándo acontezca lo decidirán las circunstancias actuales. Que de ninguna manera le son favorables, pues aunque ya se levantó una vez la restauración no resultó exitosa y pudiera ser su último resplandor. Sin embargo, nada obsta para reconocer al Partido Político cuya existencia marca toda una etapa histórica de este país, ¿cómo explicar México sin acudir al PRI como centro de su evolución política? Ayer, Claudia Ruiz Masseiu tomó formalmente las riendas del PRI, el fruto de su trabajo dependerá de la lectura que el grupo político que la impulsa haya hecho de la realidad circundante y de la implementación de acciones para actuar en consecuencia, renovando estructuras y relevando gente. Un trabajo titánico.