AMLO y José Antonio Meade ya se reunieron y mostraron una faz republicana, civilizada, de lo que debe ser una contienda electoral y la diferencia existente entre el calor de una campaña política y la frialdad con la cual debe revestirse el hombre de Estado. Va AMLO a Chihuahua y lo recibe el gobernador panista, la fotografía de ese encuentro refleja civilidad institucional. Ese escenario nos muestra a un López Obrador como hombre de Estado, de allí que haya una muy posible próxima reunión entre AMLO y Anaya, lo mismo con el Bronco y también con Margarita porque en esto del abarrote las apariencias cuentan, igual o más que las realidades. Pero, ¿cuál sería el significado sino se reunen AMLO y Anaya?  ¿El expediente en la PGR o rescoldos de la discordia?