En verdad es una bofetada pos mortem la asestada al presidente norteamericano Donald Trump por el recién fallecido senador John McCain, quien antes de morir estipuló su deseo de no querer a Trump en sus funerales, si en cambio al vicepresidente Mike Pence. Para redondear su repudio a Trump la familia ha pedido a los expresidentes Bush Jr, y a Barak Obama pronunciar las elegías de rigor. En venganza, la Casa Blanca se ha abstenido de emitir un comunicado en honor al fallecido senador republicano John McCain. Allí sí, ni la muerte los une, aunque obviamente los reunirá.