Al margen de los motivos que la propiciaron, la decisión del gobernador de no enviar al Congreso local sus propuestas de 12 magistrados para su discusión, rechazo o aprobación, es conveniente y sensata. Conveniente porque el clima está caldeado en el Congreso y, como lo reconoce el propio gobernador “lo más probable es que no serán ratificados y ello les generaría un estigma para no ser considerados en la siguiente administración”, y sensata, porque evita se lastime la dignidad de los propuestos e intensifique la animosidad en el Poder Legislativo. Este rejuego forma parte del equilibrio de poderes, y en este caso intervienen los tres poderes de gobierno, lo cual demuestra que mientras las instituciones funcionen conforme al impulso por el cual fueron creadas, la convivencia social está garantizada.