Cada día resulta más peligroso salir en automóvil por la capital veracruzana, pues el estado de sus calles y avenidas, llenas de baches, depresiones y lo que por momentos parecen estanques artificiales que rivalizan con Los Lagos, ponen en riesgo la vida y el patrimonio de los automovilistas.

Pareciera que la administración actual  está dejando que se formen maceteros en Xalapa, para permitir, ahora sí… que florezca.

Ya es momento de que algo haga el invisible equipo de intelectuales de Hipóito Rodríguez.