Lo observable en estos tiempos previos a la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador de la presidencia de la república es un intenso Chapulineo o éxodo de legisladores hacia Morena, a tal grado de hacer de su bancada una réplica de la Tierra Prometida pues cinco diputados del Verde se anexaron a Morena haciendo 252, más de la mitad de las curules. Esta migración proseguirá, sin duda, de allí que Morena presidirá la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, de esta manera tendrá control absoluto en ese Poder, con todo lo que esto implica. Obviamente, desde las bancadas opuestas surgen las protestas de rigor pues se interrumpe la alternancia en la Directiva cuando en legislaturas previas los partidos mayoritarios la presidían cada año. La minoría legislativa protesta y apela a la Ley Orgánica del Congreso, pero el número manda, como en toda democracia.