Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

 

Consciente de que la juventud es el futuro del mundo, y partidario de que la educación debe de ser totalmente gratuita a todos los niveles. Pues aunque los maestros difícilmente podrán corregir el pésimo ejemplo que sus padres les han dado; nunca estará por demás el aprender…

Hay que reconocer que las juventudes están insoportables; y aunque eso siempre ha sucedido a través de la historia y es la cantaleta de los viejos de que tiempos pasados fueron mejores…

Ciertamente que al día de hoy, copiando a la “civilización yanqui” a través de la comida chatarra; los jóvenes ya se pasan de la raya.  Sin soslayar el lenguaje de carretonero que indistintamente utilizan para dirigirse entre ellos y con sus padres…

Cuando la inmensa mayoría ni siquiera se gana lo que se come; ni mucho menos  pagan la renta del celular que portan.  Pero exigen como si lo merecieran todo; llevando sus insufribles insolencias hasta las Universidades…

Sin dejar de reconocer que también la mayoría de los maestros están para llorar.  Pocos son los que tienen la vocación; para la mayoría es un trabajo, con todo lo que la palabra implica…

Haciendo recordar al ilustre Kung-fu-tzu, conocido como Confucio (551 – 479) cuando dijo: “Si no quieres trabajar nunca en tu vida, encuentra lo que te gusta hacer”…

 

Y bien harían los morenazos en cumplir las palabras de Mario Delgado: “de la Reforma Educativa no va a quedar ni una coma”.  Y tienen toda la razón, porque el actual Sistema educativo es obsoleto.  El 80 % de las personas que estudian una carrera, se dedican a otra cosa…

Lo que inequívocamente quiere decir que el sistema es un fracaso y habrá que actualizarlo hacia el autodidactismo.  Ya pasaron los tiempos de Freire, Montessori, Pestalozzi, Rousseau; Piaget y demás…

La Internet dejó atrás los pizarrones y los borradores.  Los adelantos que todo profesionista, técnico o aficionado requieren para actualizarse, ya no están en las aulas, están en un ordenador; y los mejores maestros están en la Red…

No obstante, hay que señalar que tampoco se requiere estudiar una carrera o ir a una universidad para triunfar en la vida.  No hay que enseñarlos a estudiar; hay que encausarlos y apoyarlos en lo que les gusta hacer; pues finalmente nadie puede ser feliz haciendo lo que no le gusta…

El problema es que a los maestros tampoco les gusta lo que hacen.  Son contados los buenos maestros.  Y ellos son los que recuerdan sus alumnos; de la mayoría, ni en cuenta.  Luego entonces se convierte en una carrera de ciegos, donde los ciegos guían a otros ciegos…

Siempre se ha comparado a la vida con una obra de teatro -El Gran Teatro de la Vida- en el que cada cual tiene un papel asignado.  Lo caótico es que la inmensa mayoría no sabe cuál es el papel que tiene que desempeñar; y todo se convierte en un desbarajuste sin sentido…

Todos andan sueltos.  Diríase que cada loco anda con su tema; mismo que van cambiando de acuerdo con las circunstancias -que más bien con las conveniencias-.  Primero son de derecha, después de centro, luego de izquierda, y acaban morenazos y desunidos.  Pero en fin…

Nada de eso sucedería si se reformara la educación.  Y todo podría empezar por los colegios militarizados, como lo llegó a proponer “El Bronco” donde los militares y marinos serían de muchísima más utilidad para la formación de las juventudes, en beneficio de ellos mismos y desde luego de la Patria, en lugar de andar persiguiendo a quienes los de arriba protegen.

Cambiando de tema…

Mientras el papa argentino que se hace llamar Francisco se confronta con la poderosa Curia Romana -los mafiosos del Vaticano- y manda llamar a quienes presiden las conferencias episcopales por casi todo el mundo, para tomar medidas en contra de la pederastia…

Desde Alemania un grupo de investigadores de prestigiadas universidades, entre ellas la de Heidelberg, destaparon otro escándalo mayúsculo que documenta, después de tres y medio años de investigación, que ¡al menos 3,677 niños fueron abusados sexualmente por sacerdotes!

 

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.