Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

Si los millones de personas que pertenecen a las familias de los cientos de miles de muertos y desaparecidos -salvo excepciones- de ninguna manera pueden estar de acuerdo con el perdón que piensa imponer el Presidente Electo; emulando el patético “ya supérenlo” de Peña Nieto que fue tan criticado…

Y se lo han hecho saber claramente en las reuniones de pacificación de las que curiosamente ya nadie habla; y todo porque sus enviados no han salido muy bien parados que digamos.  Nadie acepta el perdón sin justicia; y menos si no saben ni a quién perdonar…

Los millones de mexicanos -salvo nada honrosas excepciones- no podemos estar de acuerdo en que “Ningún famoso de la política pisará la cárcel”.  Lo que AMLO nunca debió de haber dicho; sobre todo si después agregó que son Poderes independientes…

Cuando la Fiscalía, que es quien debe llevar ante la Justicia a los presuntos delincuentes, depende del Ejecutivo.  Dejando claro que la Fiscalía no tiene ninguna independencia; ya que si la tuviera, él no sería el indicado para decir que nadie de los famosos va a ir a la cárcel…

Y cuando ilusamente la Fiscalía pretendió ser autónoma; como en el caso de Salvador Nieto, grave error de indisciplina, pues olímpicamente lo corrieron.  Lo mismo que le hicieron a Muna Dora Buchain

Lo que parece ser cierto que con tanto perdón y con tan poca Justicia, ya solo falta que llame a su mañanera homilía tocando una campana; y que se despida echándoles la bendición y diciendo que pueden ir en paz…

Y por si semejante burla de 4ª transformación no fuera poco, ya casi de despedida -y haciéndole al Pancho; el Francisco Mexicano- declaró que cuando llegue a la Presidencia “Les voy a pedir perdón a todas las víctimas de la violencia”.  Como si eso sirviera de algo.

 

 Cambiando de tema…

Nunca es bueno desearle mal a nadie.  Primero porque no sirve de nada; al igual que los buenos deseos y las “bendiciones” que hoy están tan de moda -todo mundo le manda bendiciones a todo mundo; y el mundo sigue de cabeza-…

Pero cualquiera podría pensar que el Gobierno norteamericano está comenzando a pagar todas las que ha hecho destrozando naciones para saquearlas; y que La Madre Naturaleza está cobrando venganza por todos los que hemos sufrido sus guerras y soportado su arrogancia…

Pero no.  Aunque ciertamente la Unión Americana es de donde sale gran parte de la contaminación; si los huracanes y desastres naturales que se les han presentado solo afectaran a Trump y a los oligarcas, se podría dar por bien recibido…

Pero esos desastres en poco o nada afectan a los ricos.  Son los de estratos sociales inferiores los que más sufren y padecen esos embates; como sucedió con Katrina, que dejó desolado a Nueva Orleáns al impactar en las costas de Florida; o María que dejó en ruinas a Puerto Rico, ante la indolencia de Washington…

Y aunque Florence se ha debilitado al tocar tierra; ya que los huracanes se nutren con el calentamiento de los mares, el problema más fuerte no es el viento, que ya ha desminuido a categoría 1; sino la enorme cantidad de agua que trae en una extensión verdaderamente monstruosa, razón por la que cinco Estados están en estado de alerta…

Y no es que el mal de muchos sea el consuelo de los tarugos, como dice el popular refrán; pero los fenómenos naturales -aunque siempre he opinado que sin son naturales no pueden ser fenómenos; pero en fin- se están presentando por todos lados…

Y lo mismo y se desgajan los cerros o los glaciares, que los movimientos telúricos derriban edificios, o las inundaciones arrasan con todo.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.