La situación de la justicia en Veracruz tiene años que no es óptima, por no decir que nunca ha brillado como debería. Sin embargo, parece que no tiene precedentes la inverecundia de los recién llegados magistrados del Tribunal Estatal de Justicia Administrativa. Decimos recién llegados porque no se puede decir recién estrenados, ya que no se han estrenado aún, se mantienen virginales en su ominosa ineficiencia.

Resulta que no resuelven las controversias que han sido sometidas a su autoridad, no trabajan, no producen, pero sí cobran cientos de miles de pesos en sueldos. En la primera quincena de julio, el diario La Jornada Veracruz reveló el hecho inaudito que en más de medio año no habían resuelto ningún caso y que habían decretado tomarse otros 6 meses sin hacer absolutamente nada.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) Juan Manuel García González, se está doliendo de que las demandas que han planteado empresarios ante el TEJAV contra la falta de pagos del Gobierno del Estado obran congeladas en los archivos judiciales, pues el multimencionado y corrupto ente no les da salida.

Debe recordarse que ese organismo fue creado e integrado a iniciativa del actual régimen yunista, y sus magistrados impuestos contra todo decoro del manejo público, con personas algunas inexpertas y sin carrera judicial, y otras expertas, pero sometidas al interés político del gobernador.

Mucha atención debe ponerle la próxima Legislatura a la falta de resultados de estos nefandos magistrados, tomar en consideración sus vacaciones de más de un año y destituirlos por ineficaces, que es una forma de ser corruptos, pero además obligarlos a devolver el dinero que campechana y cínicamente han cobrado.