Cuando el actual gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, estaba en los preliminares de su toma de posesión del gobierno expresó aquella frase “daré información que cimbrará a México” despertó grandes expectativas, pero todo quedó en suspenso. Ahora es el sacerdote Alejandro Solalinde quien, refiriéndose a que “todo México es un fosario”, sugiere noticias “que espantarán a todo México”, una vez se conozca la ubicación de más fosas clandestinas en donde pudieran encontrarse inmigrantes. En esa declaración a una rediodifusora de la ciudad de Veracruz repite lo que hace algunos años declaró: que obispos de la iglesia católica sabían de las fosas, pero fueron “omisos”. Esto último constituye un duro reproche que a la larga podría convertirse en deshonroso testimonio.