Escudados bajo la Iniciativa Mérida, para no tener que usar el compromiso del Tercer País Seguro, el Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos doblegó esta semana a la Secretaría de Relaciones Exteriores y a la de Gobernación, para que acepten el nuevo compromiso migratorio que favorece las políticas en esa materia de Donald Trump.

Según información de Proceso el documento que el gobierno de Trump envió al Congreso federal de Estados Unidos sirvió para notificarlo del compromiso que se suscribirá con el saliente gobierno mexicano para que no pueda ser rechazado por el gobierno entrante de Andrés Manuel López Obrador, si se integra bajo los estatutos de la cooperación bilateral antinarcóticos vigentes, es decir, la Iniciativa Mérida.

Esta semana, sin que se diera a conocer su agenda, el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, y el de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, viajaron a esta ciudad para sostener conversaciones con funcionarios del Departamento de Seguridad Interior del gobierno de Estados Unidos, con el objetivo de definir los detalles del compromiso que jurídicamente evita denominar a México como Tercer País Seguro para el caso de solicitudes de asilo de inmigrantes no mexicanos.

Como lo reportó Proceso, el gobierno de Peña Nieto había estado negociando con el de Estados Unidos el convertir al país en una especie de filtro migratorio para evitar que cualquier ciudadano no mexicano, que busque asilo por cualquier razón en suelo estadunidense, primero lo solicite a México.

Con esta medida, el gobierno de Trump evitará que los inmigrantes indocumentados, principalmente procedentes de Centroamérica, se acerquen a su frontera sur.

En entrevista con Proceso, el embajador mexicano Gerónimo Gutiérrez, aceptó que no habían explicado fehacientemente lo que estaban negociando con Washington, pero aseguró que el asunto del Tercer País Seguro estaba anulado.