Por si acaso…

Por Carlos Jesús Rodríguez

*Nahle, Erick y Ladrón contrapesos
*Cuauh se rebela contra imposición

ALGUIEN CERCANO al poder -y no distante del futuro Gobierno Federal- comentaba al reportero el enorme riesgo que implicaría la concentración excesiva de la supremacía, esto es, tener un Congreso a modo –Cámara Alta y Baja- sujeto a ocurrencias e instrucciones del Ejecutivo, así como gobernadores acotados y dispuestos a aceptar las imposiciones del inmediato Presidente de México o de cercanos colaboradores, y aunque las evidencias configuran ese contexto, consideramos imposible que eso ocurriera dado el carácter “republicano” que defiende Andrés Manuel López Obrador, entendido el “republicanismo” como el modelo de gobierno óptimo para un Estado, en oposición a otros sistemas como la monarquía, aristocracia o absolutismo que conllevan a diversas formas de corrupción, entre otras, el despotismo y la oligarquía. Definitivamente no creemos que López Obrador sea así, aunque la reacción de la dirigente nacional de MoReNa, Yeidckol Polevnsky nos induce a dudar en torno a ese concepto, sobre todo cuando arremete contra el Gobernador electo de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo ¡por no haber incluido en su equipo de gobierno al ex Senador Rabindranath Salazar!, lo que demuestra que los mandatarios del Movimiento de Regeneración Nacional o surgidos de la alianza “Juntos haremos historia” no tendrán libertad para decidir a sus colaboradores (como ya lo estamos viendo, incluso, en Veracruz). “Yo hubiera esperado del futbolista (ni siquiera lo menciona por el cargo y nombre) que le hubiera dicho a Rabindranath: ´aquí está el Estado, qué quieres. Sé el secretario de Gobierno, ten la mitad de los cargos. La mitad para MoReNa, la otra para nosotros y gobernamos de forma conjunta´, pero tristemente esto no ha sucedido”, expresa quien parece desconocer la soberanía de los Estados y, por ende, de los gobernadores al momento de designar a sus colaboradores y asumir la responsabilidad, y más aún cuando se entiende que un político republicano protege la libertad y, especialmente, se fundamenta en el derecho y en la ley como expresión de la voluntad soberana del pueblo a la que no puede sustraerse nunca un gobierno legítimo (como el de Blanco Bravo).

PEOR AUN, Polevnsky denunció en una “reunión privada” con diputados locales de Morena, PES y PT -en el auditorio de la Cámara de Diputados (encuentro que, por lo visto, no le fue del todo leal, ya que trascendió con pelos y señales lo que allí se dijo), que el particular de Cuauhtémoc Blanco -su ex representante y consejero-, José Manuel Sáenz convocó a diputados de MoReNa a nombre del Gobernador electo para “jalarlos y que se vayan con él, y eso no se debe hacer entre nosotros, no entre la coalición; hay que respetarnos e irnos de forma conjunta”, y ya en el colmo de la ira enfatizó; “nos ha ido quitando el ´españolete´ éste (Jose Manuel Sáenz), nos ha ido quitando a nuestros diputados; estoy absolutamente molesta con el futbolista, además hizo campaña solamente poniendo sus logos, se lo comenté a los del PT, porque su diputada Valentina (Tania Valentina Rodríguez Ruíz, dirigente del PT en Morelos) sale a decir idioteces porque las declara, y lo comento aquí porque son mis compañeros y nos quejamos de lo mismo”, aunque dicen los que conocen la historia que todo el malestar de Yeidckol, en realidad, es consecuencia de no haber incluido Cuauhtémoc Blanco al ex senador Rabindranath Salazar, gente cercana a ella, en su equipo de gobierno.

EN ESTE espacio lo hemos dicho en dos entregas anteriores, y no se trata de una campaña en contra ni de la búsqueda de beneficios, sino de observar la realidad en torno a hechos que se están viviendo, y que pintan de cuerpo entero la intromisión de otra aspirante a cacique en el sur de Tabasco y Veracruz, concretamente, la futura Secretaria de Energía, Rocío Nahle García, quien contra viento y marea impuso este lunes a dos futuros Secretarios de Despacho en el inmediato gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, concretamente al doctor Roberto Ramos Alor que será Secretario de Salud, y a la de Turismo, Xóchitl Arbesú Lago, ambos de la cuadra de Nahle García y sin mayores méritos para ocupar esos espacios, salvo las buenas relaciones que los acercaron a la Senadora e inmediata titular de la Sener. Dice el currículo de Arbesú Lago que tiene maestrías en Gobierno y Asuntos Públicos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y es licenciada en Ciencia Política por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, campus Monterrey (nada que ver con turismo), y en el ámbito académico ha cursado distintos seminarios sobre innovación de campañas electorales en la escuela de administración política de la Universidad de Washington; en el Instituto de Estudios Políticos de Lille, en Francia, y en la Pontificia Universidad de Comillas, en Madrid (tampoco nada que ver con turismo). En la administración pública se desempeñó como enlace administrativo de la Subsecretaría de Educación Media Superior y Superior del Gobierno del Distrito Federal entre 2008 y 2010 y participó como asesora y analista de la Ley de Administración Pública del Distrito Federal, y entre sus actividades en las organizaciones de la sociedad civil es miembro fundador y Comisionada de Cultura de la asociación civil “Te Queremos Veracruz” (algo que se sacó, recientemente, de la manga) y como miembro participante del Centro Nacional de Investigación y Difusión del Danzón AC. (Tampoco nada que ver con turismo). En Minatitlán, Xóchitl Arbesú ha gestionado proyectos de infraestructura educativa y de salud y desde distintas organizaciones altruistas ha desarrollado proyectos humanitarios de alto impacto, sostenibles y con financiamiento extranjero, enfocados a la búsqueda de la paz y la comprensión entre las naciones (ni hablar, ninguna experiencia en turismo para un Estado que debe transformar y enfocar sus mecanismos de ingreso hacia esa rama).

CUITLÁHUAC García no ha logrado colocar a nadie como Secretario de despacho, ya que incluso, el cuenqueño Erick Cisneros, que fungirá como Secretario de Gobierno es impuesto por AMLO como una especie de “poder tras el trono”, y respecto a Ernesto Pérez Astorga hay versiones de que pretende “tirar la toalla” antes de que inicie la administración, ya que al recomendar a quienes podrían ser sus futuros subsecretarios en la Secretaría de Desarrollo Económico, simple y llanamente le dijeron que no; que las decisiones se toman desde el centro y, por tanto, el empresario ha dejado entrever que a lo mejor le bota el puesto. No deseamos suponer que Cuitláhuac será una especie de presentador o cortador de listones, pero ya muchos alcaldes y gente que desea trabajar busca afanosamente al naolinqueño, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, que será coordinador de programas Federales o, en todo caso a Rocío Nahle y hasta al robusto Cisneros. En fin, así pintan las cosas en los gobiernos republicanos –Federal y Estatal- que estarían por asumir el poder. OPINA carjesus30@nullhotmail.com