Un miembro del Ejecutivo estadounidense ha comunicado este viernes a un juez federal que la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzará a implementar un acuerdo con el que “reconsiderarán” la acogida de cientos de familias que fueron separadas en la frontera con México.

El Gobierno norteamericano ha llegado a acuerdos esta semana con varias demandas supervisadas por el juez federal Dana Sabraw, una medida que de acuerdo con los demandantes permitirá que más de 1,000 inmigrantes y sus hijos tengan sus solicitudes de asilo supervisadas de nuevo. “Nuestro punto de vista es que podemos poner esto en marcha”, ha dicho Scott Stewart, fiscal del Departamento de Justicia, durante una vista supervisada por Sabraw. Las demandas guardaban relación con el caso de varias familias que habían sido separadas en la frontera como parte de la política migratoria de “tolerancia cero” puesta en marcha por Donald Trump, lo que provocó la detención de más de 2,600 niños.

El acuerdo permite a los padres y a sus hijos tener una segunda oportunidad para demostrar que sufrirían “posible persecución o tortura” en el caso de regresar a sus países de origen. La mayor parte de los entrevistados suelen aprobados, por lo que no serán inmediatamente devueltos a Sudamérica. Los abogados de los padres separados de sus hijos alegan que muchos de ellos no pasaron la entrevista de la solicitud de asilo porque estaban traumatizados ante la pérdida de los menores.