Por si acaso…

Por Carlos Jesús Rodríguez

* Yeidckol: civilidad con Peña
*Porfirio Muñoz oficio político

DICEN QUE lo cortés no quita lo valiente, y sin duda, la dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional, Yeidckol Polevnsky Gurwitz ha dado, este lunes, una lección de civilidad a sus quisquillosos e idealistas compañeros de partido, entre otros al ahora Presidente del Senado, Martí Batres Guadarrama, que haciendo a un lado la recomendación que horas antes les hiciera el Presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, de que “se necesita la reconciliación nacional para sacar adelante a México”, en el sexto y último informe del Presidente Enrique Peña Nieto se mostró como una estatua de piedra, sin gesticulaciones y regateando aplausos a los logros del mandatario que en el último minuto de Noviembre entrega la banda presidencial, algo que no ocurrió con un amable Porfirio Muñoz Ledo, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados que aplaudía a Peña y, no solo eso, intercambió comentarios al final del informe con el jefe de las instituciones Federales, lo que fue bien aceptado por el que se va. Polevnsky Gurwitz, por su parte, no solo aprobó con aplausos al titular del Ejecutivo sino que, a diferencia de Batres se quedó hasta después de concluida la ceremonia en espera del saludo de Enrique Peña Nieto que le extendió la mano, le dio un abrazo e intercambiaron palabras amables durante algunos segundos, y hasta abrazó y dejó que la última primera dama de México, Angélica Rivera Hurtado le plantara un beso en la mejilla izquierda, lo que habla bien de su educación, clase y formación como empresaria y política.

PORQUE UNO se pregunta: ¿Qué tratan de demostrar algunos políticos izquierdosos al negarse a aplaudir o reconocer logros de sus adversarios? Pareciera que al hacerlo quedarían manchados o, en el peor de los casos, podrían hacer enojar al “jefe”, una práctica que ha dado al traste con la unidad nacional que tanto defiende Andrés Manuel López Obrador y que, al parecer, como se ha visto ya en el Congreso de la Unión, es algo difícil de lograr en un grupo acostumbrado a la protesta y al rechazo de todo aquello que provenga del gobierno, como si se tratara de anarquistas trasnochados, y Veracruz no es la excepción. Y es que bien dicen los viejos que “la educación se mama”, ya que por lo general, los padres de familia preocupados por el futuro de los hijos ponen todo lo que está a su alcance para hacer de éstos personas de “bien”, desafortunadamente, algunas veces no seguimos al pie de la letra el ejemplo que siempre nos inculcan, traicionando las buenas costumbres que, lamentablemente, nos entran por un oído y nos salen por el otro, lo que ha engendrado un País dividido y confrontado.

YEIDCKOL POLEVNSKY ha destacado en la vida pública ocupando varios cargos en la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), siendo, después de varias encomiendas la primera presidenta de esa organización en 2002, aunque entre 1998 al 2000 fue titular del Consejo Coordinador de Industrias Diversas y de la Comisión de Vinculación con Entidades Educativas. Fue presidenta de la Sección 114 de Actividad Artesanal; Vicepresidenta del Consejo Coordinador de Industrias Diversas; vicepresidenta del Comité Directivo de Gran Industria, y ha ocupado cargos directivos en Nacional Financiera (Nafin); Banco de Comercio Exterior (Bancomext); Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y Consejo para el Diálogo de los Sectores Productivos, además de integrante del Comité de Competitividad. Fue la presidenta de la Primera Comisión Permanente del Congreso de la Unión en 2010, Presidenta de la Comisión de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial (2009-2011), Secretaria de la Comisión de Relaciones Exteriores (2009-2011), Integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores para Europa (2009-2011), Representante ante el Consejo de Europa (2006-2011) y Presidenta Fundadora del capítulo México de Globe International, y sin duda, su educación, oficio político, clase y cortesía quedó de manifiesto en el sexto informe de Peña Nieto, con lo que demuestra que en el Movimiento de Regeneración Nacional que preside no todo está perdido.

ANDRES MANUEL López Obrador ha dicho que son buenas las relaciones que existen con el actual gobierno, y con ello demuestra civilidad y confianza. La sociedad ya no aprecia los pleitos transexenales, la persecución a ultranza del que se va sin antes tener argumentos para hacerlo ya que ello divide al País, y así deberían entenderlo los nuevos funcionarios y legisladores del Movimiento de Regeneración Nacional a quienes tocará gobernar los próximos tres y seis años. Se requiere cordialidad, buenas intenciones y cercanía con los gobernados, y olvidarse de teatritos trillados y vulgares que en nada abonan a la reconstrucción nacional y menos a la unidad que demanda AMLO para poder llevar a cabo sus 50 propuestas prioritarias, y esto cuenta, también, para los morenistas veracruzanos henchidos de vanidad.

DICEN QUE Martí Batres, cuando era estudiante de secundaria participó junto con su hermana Viétnika Batres en la marcha conmemorativa de la matanza del Jueves de Corpus, en 1971, con el contingente del maestro Iván García Solís del Partido Comunista Mexicano, donde se encontraban Pablo Gómez, Joel Ortega Juárez, Rodolfo Echeverría Martínez y Roberto Zamarripa. A partir de ese momento comenzó su trabajo político repartiendo un volante llamado El Pistón del Partido Comunista Mexicano, y como todo buen aspirante a comunista se declaró anarquista, y acaso por ello su comportamiento atento pero desligado de cortesía o amabilidad con el prójimo, y menos con el que desde su visión representa la oligarquía. Pero el comunismo ya no existe, son otros tiempos y otros los esfuerzos por sumar a México.

POR LO demás, el Presidente Peña Nieto fue cordial con todos, y al hacer el recuento de los seis años de su administración destacó logros en todas las áreas de su administración. “Entrego un país mejor que el que recibimos hace seis años”, enfatizó, y recalcó el resultado del pasado proceso electoral del 1 de Julio, en el que México, en un proceso libre, plural y participativo decidió el rumbo que habrá de seguir en los próximos seis años. Ahí, ante la Nación, reiteró su felicitación a Andrés Manuel López Obrador por su triunfo en la elección presidencial, a quien además le deseó el mayor de los éxitos. “Ahora México está listo para seguir creciendo. A la siguiente administración le entregamos una nación con estabilidad política, social y económica, con finanzas públicas sanas, con una deuda manejable y en tendencia decreciente”, ya que su gobierno, dijo, “no se propuso administrar, sino trasformar al país”, aunque reconoció que no en todas las asignaturas se alcanzar