Si bien es cierto que en Veracruz se requiere atemperar los ánimos políticos en vista de la beligerancia que se percibe en el ambiente, llama la atención la coincidencia en las expresiones de los obispos de Córdoba, Eduardo Patiño Leal y de Veracruz, Luis Felipe Gallardo Marín del Campo, pues respecto del remate de bienes del Estado el primero sugiere al gobernador electo, Cuitláhuac García, que “si tiene pruebas, tiene que reclamar en su momento y fincar responsabilidades”. Por su parte, Gallardo Marín del Campo fue más enfático  al calificar de “indiscreta” e “imprudente” la línea seguida por el gobernador electo y le insinúa “sea un poquito más maduro en esas cosas”. Tiempos nuevos vivimos, los factores de poder adoptan posiciones, solo el tiempo nos podrá mostrar el resultado de esa interacción.