Imposible olvidar al sacerdote Alejandro Solalinde, autor de la famosa y catastrófica frase “Veracruz es un enorme cementerio”, ni las circunstancias de cuando la expresó pues gobernaba esta entidad Fidel Herrera Beltrán, quien raudo y veloz se apresuró a descalificar el dicho del prelado. Sin embargo, Solalinde expresó un escenario efectivamente catastrófico ante una opinión pública en letargo pues no había dimensionado la situación tan horrenda en que ya estábamos inmersos. Así lo corroboran cotidianamente los sitios de internet gobernantes.com y e-veracruz.com, este último con su reportaje sobre 10 de las fosas clandestinas más pobladas por el horror allí enterrado: El Diamante, El Limón, San Rafael Calería, El Porvenir, Amatlán, Colinas de Santa Fe, Arbolillo, La Gallera, Chicahuaxtla, Carta Blanca, Las Haciendas. Más las que vayan apareciendo en Coatzacoalcos y otros lares en un escenario de terror y muerte.