Serpientes y escaleras
Salvador García Soto

La percepción de Peña Nieto sobre la geografía nacional es tan peculiar como su noción del tiempo. Porque si para el mandatario saliente 5 minutos son menos que 1, cuando piensa en el fracaso rotundo de la estrategia de seguridad que deja su gobierno, él no ve un país convulsionado casi en su totalidad por la violencia y el caos del crimen organizado, sino sólo “algunos rincones” de la República en los que dice que no pudo conseguir la paz que prometió a su llegada al gobierno en 2012.

Para Peña, de hecho, no existen los récords históricos de homicidios violentos –26 asesinatos por cada 100 mil habitantes y 104 mil 673 mexicanos muertos hasta abril pasado más los que se acumulen– ni tampoco los 37 mil desaparecidos que deja su administración y menos otros delitos que repuntaron en su gestión. Ninguna de esas cifras escalofriantes, que nos ubican entre los países más violentos del mundo, aparecieron en el mensaje de ayer del presidente con motivo de su sexto informe; sólo hubo justificaciones como que la violencia, que él logró reducir en los primeros años de su gobierno,  resurgió por culpa de los gobiernos locales incapaces de  enfrentar a “bandas menores” que surgieron tras golpear a los cárteles.

 “Estoy consciente de que no alcanzamos el objetivo de alcanzar la paz y la seguridad para los mexicanos en todos los rincones del país”, dijo el presidente en el fastuoso evento de despedida que se organizó en Palacio Nacional.

 ¿A qué llama Peña los “rincones” a donde no llegó la paz y sí el caos de violencia, muerte e inseguridad para sus habitantes, a Guanajuato, Colima o Baja California que pasaron de ser entidades tranquilas a estar entre las más violentas en este gobierno? ¿O tal vez pensaba en Guerrero sumido en el caos los últimos seis años o en Tamaulipas, cuya inseguridad y control del narcotráfico se fortaleció o Chihuahua donde volvió la violencia, o Michoacán, en donde no funcionó su “plan” para tranquilizar al estado, o quizás en Jalisco, que exportó al Cártel más fuerte y violento del narcotráco o Sinaloa, que siguió siendo narcoestado o Nayarit o Quintana Roo, tal vez Morelos, San Luis Potosí o Zacatecas? Y del “Estado de León y del estado de Lagos de Moreno”, mejor no hablamos. Sin duda la geografía nacional y la realidad en la mente peculiar del presidente saliente es muy distinta a la que conocemos el resto de los mexicanos.

NOTAS INDISCRETAS…En preparación del proyecto regional más importante del próximo sexenio, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador irá a Chiapas en días próximos a reunirse con los 5 gobernadores de los estados que atravesará el Tren Maya. El mismo López Obrador le pidió a Manuel Velasco, que en su regreso como “gobernador sustituto” –que ocurrirá en las próximas horas– le organice la reunión con los mandatarios de Yucatán, Campeche, Tabasco, Quintana Roo y el mismo Chiapas que será anfitrión del encuentro. Además de presentarles el proyecto, también explicará a los gobers la parte del uso del derecho de vías del Tren turístico y de pasajeros que atravesará todo el sureste mexicano y que iniciará como “obra prioritaria” en el arranque sexenio. O sea que Velasco ya tiene encargo para su criticado regreso a la gubernatura, luego de haber tomado protesta como senador, cargo al que pedirá licencia por los tres meses en que termina su periodo. Y por lo que se ve el chiapaneco seguirá siendo interlocutor entre AMLO y los gobernadores…Otro gobernador que anda atareado en su estado es Alfredo del Mazo. Y es que al mexiquense cuando no le llueve le truena o le relampaguea. Con las inundaciones que han dejado las torrenciales lluvias de las últimas horas más de 600 viviendas del estado se han visto afectadas por lo que Del Mazo se tuvo que quitar los mocasines –muy bien boleaditos, of course— para ponerse las botas de plástico y coordinar personalmente las labores del Plan DN-III que puso en marcha el Ejército Mexicano en la zona de San Salvador Atenco afectada por el desbordamiento del Río Lerma el sábado pasado. La instrucción es que se atienda “primero a la gente” y en la emergencia el mandatario mexiquense se ha hecho sentir para contrarrestar críticas que arman que está ausente de los problemas de su estado. Así que ahora son las lluvias e inundaciones, antes las explosiones de pólvora y hasta los sismos, pero lo que más puso a trabajar intensamente a Del Mazo fue sin duda el tsunami que arrasó en su estado el pasado 1 de julio. De la derrota también se aprende…En el ISSSTE comenzó la transición de la segunda institución de salud pública más grande del país. El director Florentino Castro recibió ayer a Luis Antonio Ramírez Pineda, designado por López Obrador como futuro director del ISSSTE. Florentino, que entrega un instituto en orden, no tendrá problemas para entenderse con quien tomará su lugar en el nuevo gobierno, pues los dos son priistas…Se baten los dados. Tocó Serpiente. Caída.