Astrolabio Político

Por: Luis Ramírez Baqueiro

“La soberbia es la pretensión del hombre de tener autonomía absoluta sobre el bien y sobre el mal.” – E. Kaczynski.

Recuerda usted la sonrisa de Javier Duarte presentado ante las autoridades judiciales en Guatemala previo a su proceso de extradición; la faz del ex mandatario veracruzano resultaba toda una intriga para los medios de comunicación.

¿De qué se ríe Javier Duarte? Se cuestionaban los analistas.

Inclusive existimos algunos que recurrimos a la opinión experta de los Colegios de Psiquiatría del país para tener una opinión científica que avalará dicho comportamiento https://libertadbajopalabra.com/2017/06/28/la-triste-historia-sociopata-goberno-veracruz/

Según nos refirió el presidente de la Colegio de Psiquiatras del Estado de Veracruz, Antonio Abrego Ruiz, el 28 de junio de 2017. https://www.youtube.com/watch?v=Gwn7Xrb_4lU

Ahora que se ha dictado una sentencia en su caso y los veracruzanos nos sentimos burlados por el sistema de justicia de nuestro país, es conveniente recordar parte de esa entrega, que hoy más que nunca se encuentra vigente para poder comprender el actuar y el sentir de un personaje tan lesivo para la sociedad.

Abrego Ruiz nos decía: “Javier Duarte presentaba un trastorno grave de la personalidad, mostrando tres componentes que son que le dan la gravedad, un sentimiento de grandiosidad, una serie de conductas sociópatas y antisociales, y conductas paranoides, es una especie de Donald Trump, un sujeto gravemente perturbado.”

Cuestionado de porque un personaje como el, sonríe, en una audiencia judicial, el especialista reafirmó que el rostro permite confirmar una serie de micro expresiones que dan muestra de rasgos y cualidades de estos sentimientos que se intentan expresar y cuales ocultar.

Duarte pretenden falsear sus sentimientos, pues su sonrisa, exhibe dos características, una sonrisa de temor –lo que uno ve, son cejas levantadas que se aproximan entre si-, y otra sonrisa de desdén – es esa mirada que está por arriba del mentón- es una sonrisa simulada, es típico de quien tiene temor.

Para Abrego Ruiz, Javier Duarte muestra la sonrisa del Guasón –este personaje siniestro que enfrenta al superhéroe- su expresión es falsa, Duarte tiene temor, tristeza y además su desdén es parte de su actitud omnipotente y prepotente.

El reo según explica el galeno es un personaje que cumple todas las características de un sociópata, pues expresa una gran empatía por otros, no esboza ni remordimientos por sus acciones.

Un sociópata, llegan normalmente a ser encantadores y son excelentes mentirosos, sin dejar ver sus pensamientos y emociones. Un sociópata, tiene una alta autoestima y se piensa a sí mismo como alguien grandioso, por encima del resto y no tiene ninguna reserva en pasar por encima de los demás, sin sentir resquemos por sus acciones, por eso ofende, por eso agrede, y minimiza las situaciones.

Los sociópatas saben muy bien obtener lo qué quieren, mintiendo y manipulando. Además, suelen tener comportamientos riesgosos, ser irresponsables e impulsivosUn sociópata, puede perfectamente transformarse en un criminal, pero sabrá bien cubrir sus acciones.

Si hace algo malo, el sociópata no lo reconocerá como incorrecto, aunque gracias a su inteligencia no suelen meterse en problemas –exceptuando a algunos cuando el trastorno evoluciona-. Duarte de Ochoa, tienen dificultades para aceptar la autoridad y pueden sentirse paranoico ante la posibilidad de que alguien más esté a cargo.

Los sociópatas nacen, no se hacen. Existen niños sociópatas, que van desarrollando sus características a medida que crecen. Actualmente, la sociopatía es un diagnóstico siquiátrico conocido bajo el nombre “Desorden de personalidad antisocial” y Duarte cumple todos los ítems en ese sentido, afirma el presidente de la Sociedad de Psiquiatras del Estado de Veracruz.

La gravedad de la declaración expresada por el especialista es que, personajes como Duarte, afirma, son equiparables a sujetos como Charles Manson, que formó una secta y convencía a sus discípulos de matar por él, o como el famoso médico nazi Josef Mengel quien no veía mal en lo que hacía, ni sentía remordimiento el causar sufrimiento e incluso a Adolfo Hitler, quienes gozaban con el dolor y el sufrimiento humano.

De este modo, quizá podamos comprender como y porque somos hoy presa del enfado y del enconó ante la inminente burla del Sistema de Justicia Penal para con los ciudadanos.

Resulta ser que Javier Duarte no es el sabio, mucho menos medianamente brillante o inteligente, que suponemos, lo que en realidad si es, es un experto manipulador para conseguir lo que sea a su beneficio a costa del dolor y la perdida de millones de personas que lo han perdido todo.

Como buen sociópata Duarte de Ochoa busco aliarse de personajes de la misma ralea, personajes que escondidos en los entretelones del poder se han encargado de construir un caso basado en señalamientos infundados, de fácil posibilidad de vencer, producto de ello, la sentencia de un juez que resulta por demás irrisoria y sumamente ofensiva para el pueblo de Veracruz.

Si lo señalado por el abogado penalista Gabriel Regino García resulta cierto, a Duarte de Ochoa lo encubrió el manto protector del más alto poder de este país, quien solo puede explicar el porqué de una sentencia como la otorgada. https://www.youtube.com/watch?v=h4qEBJFioqc

Las preguntas de Regino García, resultan por demás demoledoras ¿Por qué la PGR no le tipifico el delito de peculado –robo, en la función pública- y en cambio sí le modifica el delito de delincuencia organizada por el de asociación delictuosa?

Ahí está escondida la clave de toda esta telenovela.

La complicidad de los integrantes de la PGR es muestra inequívoca de que a Javier Duarte lo protegieron sus verdaderos cómplices, esos que a pesar de haber caído en la desgracia continuaron cobijándole y prohijándole todo lo necesario para que la burla maestra resultara todo un éxito.

Ahora habremos de cuestionar a los legisladores federales en funciones y a las autoridades electas su proceder inmediato y ¿Por qué razón no exigen al responsable del Despacho de la PGR, Alberto Elías Beltrán la inmediata reclasificación e imputación del delito de peculado, mediante el cual si se obligaría a Duarte a permanecer en la cárcel por un buen tiempo y a resarcir lo robado?

Señor Duarte, esperemos que el karma del que usted se atreve hablar, lo alcance muy pronto, o al menos el remordimiento por las cientos de madres desesperadas por encontrar a sus hijos, lo atormenten de por vida y no lo dejen dormir en tranquilidad jamás y nunca.

Al tiempo.

astrolabiopoliticomx@nullgmail.com

Twitter: @LuisBaqueiro_mx