El Diario de Veracruz

Aparte de sufrir el aumento del precio del gas, las tortillas, la gasolina, las casetas de peaje, también se incrementaron de  manera estratosfera las multas de la policia federal de caminos, solo por rebasar la velocidad permitida en las carreteras, los automovilistas tendrán que pagar la cantidad de 5,110 pesos, que es el equivalente aproximado a dos meses del salario mínimo. Ni se le ocurra manejar borracho, tendría que caerse con 14, 600 pesos, la multa sale más cara que la borrachera.

El gobierno federal no tiene respeto, mucho menos consideración con los ciudadanos, su “terrorifico” sistema de recaudación no tiene límite.

Es un abuso, que no tiene alternativa. Mejor hay que conducir como las tortugas, despacio o auspiciar la corrupción dando la correspondiente y cara mordida.