David Colmenares Páramo, titular de la Auditoría Superior de la Federación, lamenta que en las entidades federativas los órganos de Control y Fiscalización no disfruten de una auténtica autonomía, “son empleados del gobernador”, señala. Y no le falta razón, pues al menos en Veracruz los contralores son “las tapaderas” de los gobernadores, no controlan ni su gasto y se muestran incapaces de encontrar irregularidades; y en lo que al Orfis se refiere ha sido por la alternancia que su titular por sobrevivencia propia en el cargo  se quitó la venda de los ojos y empezó a encontrar lo que todo mundo veía durante el desgobierno duartista.