El próximo titular de la SCT, Javier Jiménez Espriú, se reunirá con Gerardo Ruiz Esparza para analizar la información relativa al Fideicomiso Maestro que el secretario peñanietista autorizó crear para que el peaje carretero pase de las arcas públicas a manos de privados. En entrevista precisa que la figura de un fideicomiso no debe crearse “para ocultar cosas ni para esquivar el control de la revisión y la observación pública”.

En el documento que formalizó tal operación figuran los nombres del secretario Gerardo Ruiz Esparza y del subsecretario de Infraestructura, Óscar Callejo Silva, quien firmó “por ausencia del titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes”.

Ahí mismo se precisa que el denominado “Fideicomiso Maestro de naturaleza privada tendrá, entre otros fines, la contratación de financiamientos pagaderos con activos aportados a su patrimonio, incluyendo los flujos derivados del ejercicio de los derechos de cobro que se cedan a dicho patrimonio”.

La dependencia federal a cargo de Ruiz Esparza instruyó que Caminos y Puentes Federales (Capufe) continúe operando las autopistas, pero solo para recibir el dinero de manos de los usuarios y transferirlo al fideicomiso privado. El nuevo esquema plantea que Capufe será “supervisado” por un “ingeniero asesor” contratado por el fideicomiso privado, que tendrá atribuciones para decidir qué gastos pueden o no autorizarse para la operación y mantenimiento de las carreteras, atribuciones que previo a esta nueva disposición competían al Estado mexicano. Y como “ingeniero asesor” se designó a Grupo Triada, una compañía privada que en el gobierno de Enrique Peña Nieto fue contratada para proyectos como la supervisión del Tren Interurbano México-Toluca, uno de los más polémicos de la gestión de Ruiz Esparza.

Con información de AnimalPolítico