Al fin, el Instituto Nacional Electoral dio su veredicto y despejó las dudas sobre la pérdida del registro del partido Encuentro Social y de Nueva Alianza, pues no prosperaron sus artilugios para mantenerse en la nómina pública queriendo obtener los votos que no obtuvieron en la votación del 1 de julio. Aunque la última palabra está a cargo del Consejo General, que deberá aprobarlo el 7 de septiembre. Dos lastres menos, y sin embargo la pluralidad no mengua en nada, o sea, nada se pierde.