Es muy apegado a la realidad el diagnóstico que hace Alejandro Encinas sobre el gran fosario nacional (como lo califica Solalinde), al explicarlo como un fracaso del Estado debido a “la corrupción e ineficacia” de los programas diseñados para la seguridad pública. Encinas será subsecretario de Derechos Humanos en la Secretaría de Gobernación en el gobierno de AMLO por lo cual su enfoque sobre el problema de los desaparecidos asociados a las fosas clandestinas reviste características distintas para enfrentar esa grave problemática. Hasta ahora se han reportado más de mil fosas clandestinas, pero las dimensiones del problema inducen a pensar en un número mucho mayor, como se refleja en los centenares de familias que sufren la desaparición de un ser querido. Ojala Encinas se desempeñe a la altura de esas circunstancias.