Sociedad 3.0

Con un Pleno conformado de manera irregular, con magistrados que no tienen legalmente sustentada su pertenencia al mismo, y sin fundamentar debidamente las razones de su extinción, por iniciativa del Presidente del Tribunal Superior de Justicia, Edel Humberto Álvarez Peña, 8 magistrados votaron por la desaparición de la Séptima Sala del Poder Judicial, contra un voto a favor de su permanencia, que fue el del Presidente de ésta, Raúl Pimentel Murrieta.

Lo anterior se hará efectivo a partir del 17 de septiembre.

De nada valieron las razones aducidas por los integrantes de la misma, Martha Ramírez Trejo, Alberto Sosa Hernández y Raúl Pimentel Murrieta, quienes enviaron un oficio a Edel donde le explicaron las razones por las cuales no debería ser desaparecida esa área de trabajo.

En medio de un gran ambiente de tensión en el Tribunal Superior de Justicia del Estado, se programó una reunión a las 13:00 horas, y entre los puntos del orden del día contenía la propuesta de reestructuración de las Salas del Tribunal. Cuando eso fue hecho público, los trabajadores dieron por hecho que se trataba de desaparecer la Séptima, donde despachan magistrados que no son afines a Álvarez Peña.

Ellos hicieron llegar un documento al Pleno, en el que le piden reflexionar que la desaparición no se fundamenta en un estudio actuarial sobre el monto del trabajo, que no se consultó con la Fiscalía para saber qué cantidad de asuntos turnará al Tribunal, que otras salas como la Sala Constitucional, y que no se justificaría que fuera por motivos de austeridad porque tanto los magistrados como los trabajadores serían adscritos a otras áreas.

Además, los signantes consideran que hay un vicio de origen en la integración del Pleno, porque existen personas que fueron irregularmente designadas, como los magistrados Marco Antonio Lezama Moo y Lizbeth Ribon Hernández.