Es inaudita la cantidad de actos delictivos que ocurren en los distintos municipios de la Entidad Veracruzana. Los robos, asaltos, levantones, secuestros, ataques, violaciones, ejecuciones y toda la gama del catálogo criminalístico penal, tienen como escenario los municipios jarochos, no importa que su ocurrencia sea en las ciudades mayores o en los pequeños poblados, en la zona litoral, en la planicie costera o en las poblaciones serranas.

Lo más inconcebible es que el Gobierno del Estado hace mutis ante las desgracias que padecen los gobernados. No hay ni prevención para evitar que los delincuentes sigan cometiendo atrocidades, ni esclarecimiento de los delitos que todos los días y a todas horas bañan de sangre y sufrimiento a las familias.

Atestiguar tanta calamidad conduce a solidarizarse con la postura del diputado Héctor Yunes, quien en rueda de prensa este lunes urgió para que el gobernador Miguel Ángel Yunes renuncie al cargo y permita una transición con mayor orden.