Se repite como axioma: “en política no hay coincidencias”, y en efecto las excepciones confirman este aserto. Un caso que invita a la reflexión consiste en las declaraciones de Roberto Madrazo Pintado acerca de un posible fraude electoral en 2006, porque no presenta prueba alguna y sin embargo desliza la idea que coincide con la versión insistentemente manejada por el hoy presidente electo Andrés Manuel López Obrador. Lo curioso estriba en que durante 12 años Madrazo calló, solo habló de traición a su causa en la elección del 2006, nunca de un fraude en contra de AMLO. ¿Por qué ahora? ¿Para qué? Aseveración científica no lo es, pues no presenta testimonio documental de su dicho, intención solo de llamar la atención tampoco, pero sin duda tras telón existe una motivación que va más allá de un simple ataque a destiempo contra Felipe Calderón. El hilo conductor consistirá en lo que venga a continuación sobre este asunto, cuyo brote dará la pista.