La consulta sobre el aeropuerto de la CDMX no cumple requisitos legales para que sus resultados convertirse en obligatoria, no garantiza resultados fidedignos, los organizadores se inclinan por una de las opciones presentadas en las boletas, es posible a un individuo votar cuantas veces lo desee, en la ciudad más poblada del país (México) se colocaron menos casillas de votación que en Chiapas, la tinta utilizada por cada votante no es indeleble,etc., y para acabarla de deformar el ingeniero Jiménez Esprieú, futuro Secretario de Comunicaciones si AMLO no cambia de opinión, presenta un estudio certificando las bondades de Santa Lucía admitiendo la participación del grupo Riobóo, empresa identificada con AMLO. Tal es el balance del primer día, la consulta concluye el domingo próximo y el conteo de votos correrá a crago de los organizadores, obviamente.