El futuro Secretario de Hacienda se muestra optimista porque el presupuesto que se presentará a los diputados “estará muy bien medido” y “la cobija alcanzará para todos. Se muestra inconforme con eso de “pobreza extrema” un término ya muy manido, según expresa, y prefiere denominarla “indigencia”; confiesa que tampoco le agrada mucho eso de “austeridad republicana”, prefiere lo de “austeridad franciscana”. Faltaba más, todo fuera como eso, de entrada, ya no habrá pobreza extrema y eso, de entrada, ya es ganancia. Aunque olvida que recibirá finanzas públicas muy comprometidas y que no tenemos ahorro interno suficiente.