Hay coincidencia entre los relevos del poder en el orden federal y en la entidad veracruzana, en ambos casos el denominador común es Morena, que recibe, y el partido que entrega es el PRI en lo federal y el PAN en este estado. No podemos referir coincidencias respecto de las relaciones entre quienes llegan y quienes entregan, porque si bien entre Peña Nieto y AMLO existen acuerdos para llevar en paz el cambio, en Veracruz no existe empatía alguna entre Yunes Linares y Cuitláhuac García. Si bien en lo federal nada indica que habrá tapadera, en Veracruz desde ahora hay presagios de tormenta; esa circunstancia está en la lógica de un relevo de alternancia. Lo lamentable, en ambos casos, sería ocupar la inercia del arranque en solo poner en evidencia a quien se fue, porque, aunque la transparencia es vital y mandato popular, lo mejor sería combinarla con realizaciones inmediatas, hechos no palabras.