Denis Mukwege, médico ginecólogo y activista congoleño, y Nadia Murad, activista de derechos humanos yazidí, han sido galardonados este viernes con el Nobel de la Paz por su lucha contra la violencia sexual y su trabajo con las víctimas de abusos sexuales. A diferencia de otros años, las quinielas apuntaban a varios candidatos para esta edición, llegando incluso a aparecer los nombres de Puigdemont, Trump o Kim Jong-un en las quinielas. De todos modos, el Comité Nobel noruego ha optado finalmente por evitar la polémica y ha escogido a dos candidatos menos conocidos.

Mukwege (1955) “ha dedicado su vida a defender a las víctimas de violencia sexual en tiempos de guerra”, ha argumentado el comité Nobel para conceder el galardón. El médico y su equipo “han tratado a miles de pacientes que fueron víctimas de esos asaltos”, ha condenado “la impunidad de las violaciones masivas y ha criticado al gobierno del Congo y de otros países por no hacer lo suficiente para parar la violencia sexual contra las mujeres como estrategia y arma de guerra”, ha añadido.

En cuanto a Murad (1995), el Comité Nobel ha recordado que es “una de las cerca de 3.000 niñas y mujeres que han sufrido abusos sexuales como parte de la estrategia militar de Estado Islámico que usaban ese tipo de violencia como un arma contra los yazidíes y otras minorías religiosas”. Además ha destacado que “tras tres meses de cautiverio logró escapar y empezó a denunciar los abusos que habían sufrido ella y otras mujeres”: “Tuvo el extraordinario coraje de contar su propio sufrimiento y de ayudar a otras víctimas”.

Ambos activistas suceden en el palmarés a la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN), reconocida en 2017 por su activismo para alertar de las “catastróficas consecuencias humanitarias” del uso de este tipo de armamento. En 2016, el galardón recayó en el entonces presidente colombiano, Juan Manuel Santos, por su acuerdo de paz con las FARC, y un año antes el comité premió la labor del Cuarteto para el Diálogo Nacional de Túnez.

Aunque la revista ‘Time’ incluyó al expresidente catalán en la lista de posibles candidatos, resulta imposible saber hasta qué punto el Comité Nobel noruego barajó esta posibilidad, pues dicha institución no confirma nombres hasta pasado medio siglo y sólo difunde el número total de aspirantes: 329 este año, 217 individuos y el resto organizaciones.

El magnate sueco Alfred Nobel, creador de los premios, dejó escrito que el de la Paz debía reconocer a quienes contribuyan “al hermanamiento de los pueblos y a la eliminación o reducción de armamento, así como formar o impulsar congresos de paz”, pero el Comité Nobel no siempre se ha ajustado del todo a esos criterios. De hecho, en los últimos tiempos ha reconocido la lucha por el medioambiente -la keniana Wangari Maathai (2004) o Al Gore y Rajendra Pachauri (2007)- o contra la pobreza, con el bangladesí Mohamed Yunus y su banco de microcréditos Grameen Bank (2006).

Aunque la revista ‘Time’ incluyó al expresidente catalán en la lista de posibles candidatos, resulta imposible saber hasta qué punto el Comité Nobel noruego barajó esta posibilidad, pues dicha institución no confirma nombres hasta pasado medio siglo y sólo difunde el número total de aspirantes: 329 este año, 217 individuos y el resto organizaciones.

El magnate sueco Alfred Nobel, creador de los premios, dejó escrito que el de la Paz debía reconocer a quienes contribuyan “al hermanamiento de los pueblos y a la eliminación o reducción de armamento, así como formar o impulsar congresos de paz”, pero el Comité Nobel no siempre se ha ajustado del todo a esos criterios. De hecho, en los últimos tiempos ha reconocido la lucha por el medioambiente -la keniana Wangari Maathai (2004) o Al Gore y Rajendra Pachauri (2007)- o contra la pobreza, con el bangladesí Mohamed Yunus y su banco de microcréditos Grameen Bank (2006).