Del muro de Juan José Llanes

En el 2010, en una entrevista que sostuve con mi apreciado amigo Iván Fortuny (QEPD) en ABC Radio, me preguntaba cómo veía la candidatura de Américo Zúñiga a la diputación local por Xalapa.

El cuestionamiento estaba vinculado, por supuesto, al hecho de que Américo había dejado la titularidad de la Secretaría de Trabajo, Previsión Social y Productividad de Veracruz para buscar la curul.

Yo no dudé en responder: “Votaré por él”. Ante la sorpresa de mi interlocutor expliqué: “Votaré por él, porque si no gana se corre el riesgo de que lo regresen a la Secretaría de Trabajo. Como diputado, creo que haría menos daño”.

Lo dije antes y lo sostengo: la mejor prueba del profundo desprecio de Fidel Herrera hacia los sectores laboral y patronal de Veracruz, fue haber designado a Américo Zúñiga Secretario de Trabajo; se debió reformar la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo para separar las encomiendas de titular de la STPSyP de la Presidencia de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, porque Américo no llenaba los exiguos requisitos legales para tener lo segundo,

No dudo que la información de palabrasclaras.mx (“Américo: del pantano a la Magistratura”) sea de fuentes confiables, porque la seriedad es la característica que distingue al periodista José Antonio Flores Vargas.

Los magistrados faltantes en el Poder Judicial del Estado los deberá proponer el próximo gobernador; al actual, empecinado en quedarse con la procuración y la impartición de Justicia, se lo impidió la sociedad. No se duda que haya quien piense que pueden meterle goles a la próxima administración y apuntalar propuestas como la que indica Toño Flores. Baste advertir que la docilidad y mansedumbre de Américo como dirigente del PRI ante el gobierno yunista, no habría sido gratis.

Lo digo ahora y lo reitero: Américo Zúñiga en una magistratura, sería prueba -ahora- del profundo desprecio de la próxima administración al concepto de Justicia. Digo, como si con un ex presidente del PRI de jurista villamelón (Edel Álvarez), no hubiésemos tenido suficiente…