El caso de Duarte de Ochoa y similares en todo el país quedará inserto en la historia contemporánea de México como un episodio pleno de intrigas y complicidades en el cual la corrupción figura en toda su plenitud. Poco a poco, en la medida de la perspectiva, irán saliendo a luz pública los detalles. Este día, Roberto Rock publica en El Universal que, en 2015, encabezados por Emilio Gamboa una comisión de senadores le allegó a Peña Nieto un proyecto de Dictamen para desaparecer los poderes en la entidad veracruzana por la crisis institucional, las desapariciones forzadas, crimen organizado, desvío de recursos federales y estatales y no hubo respuesta. Igual destino tuvo la demanda de juicio político en 2016, sin eco en Los Pinos. También los datos duros que Juan Manuel del Portal entregó en Los Pinos en testimonio de los miles de millones de pesos desviados por Duarte; eso le costó la no reelección a Del Portal. Estamos apenas en la punta del iceberg.