El Universal publica un artículo que nos ilustra sobre las diferentes variedades de Chile utilizados en la cocina mexicana y nos informa acerca de sus nombres al pasar de un estado de conservación a otro: Conocido como chile jalapeño cuando está fresco, una vez desecado se convierte en chile chipotle. El chile poblano, una vez disecado se denomina chile ancho. La chilaca transmuta en chile pasilla. El Mirasol cuando seca se le conoce como Guajillo. El chile güero ya seco es el chilhuacle. El morrón es también el pimentón. El chile bola se convierte en cascabel. Como todo en la vida de lo vivo no es igual, mucho menos lo mismo, joven que viejo ni verde que seco.