Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

 

La noticia internacional más importante del día, no fue, ni con mucho, que de nueva cuenta Trump volvió a mostrar su absoluta falta de caballerosidad y no cobijó bajo el paraguas a Melania

Ni tampoco la amenaza que Trump le hizo a Juan Orlando Hernández, Presidente de Honduras, diciendo que suspenderá la ayuda que les proporciona si la caravana de migrantes sigue adelante…

Y ni siquiera la “bronca petrolera” entre EE.UU. y Arabia Saudita, que tiene como pretexto la desaparición, dentro del consulado saudí en Etiopía, del periodista del NYT Jamal Khashoggi que era opositor al régimen…

Si al principio Riad había dicho que Khashoggi abandonó el Consulado; ante las pruebas de la policía turca, basada en los videos que contradicen lo de su salida, hubo de reconocer que el periodista murió durante el interrogatorio a que fue sometido -no se sabe si hubo “asesores” mexicanos en el interrogatorios; pero no se dudaría-…

Lo que da veracidad a la declaración primaria de la policía, de que fue torturado, asesinado y descuartizado, para sacarlo del Consulado sin que se dieran cuenta.  Como no se dio cuenta la novia con la que se iba a casar, quien lo esperó durante 11 horas en la entrada hasta que el Consulado quedó vacío…

Por lo que informó a la policía del hecho.  Del que seguramente se esperarán represalias por parte de Washington hacia su aparentemente ex aliado, al que con esas amenazas estaría aventado a los brazos de Rusia y China…

Lo que finalmente ya sucedió con Venezuela que ya abandonó al dólar de su sistema bancario -la noticia del día-; lo que en otros tiempos no muy lejanos le hubiera costado no solo la presidencia, sino la vida…

Como les sucedió a Saddam Hussein (1937 – 2006) y a Muamar Gadafi (1942 – 2011) por haber intentado hacer lo mismo.  Pero eran otros tiempos y otras las condiciones…

 

El caso es que Venezuela ha optado por el euro como divisa de cambio; y ya le podrán imponer más sanciones económicas, que estando bien con Rusia y con China, lo demás ya poco importa…

Y tan es así, que todo indica que las aviesas intenciones de iniciar un conflicto armado entre la propia Venezuela y Colombia -Washington pensó que podría medir fuerzas con la asesoría rusa y conocer más de su armamento- ha quedado en el olvido…

La probada superioridad tecnológica de Rusia, capaz de entrometerse en las redes y los sitios más protegidos -como el Pentágono y su armamento, no se diga en las elecciones- ha sido el factor determinante para disuadirlos…

Pero la noticia del día en nuestro México, fue que Conagua no entregará las concesiones a particulares.

Cambiando de tema…

En vez de andar persiguiendo a los narcotraficantes, con las funestas consecuencias que hemos vivido desde hace 12 años, se ve cada día más cercano el que se legalice o despenalice todo lo relacionado con las drogas; como acaba de hacerlo Canadá con el consumo de la marihuana para uso recreativo…

Ya que de no hacerlo, la pacificación del País quedará solo en buenos deseos; pero nada más.  Que es lo mismo que sucedió en los Foros de Pacificación coordinados por Loretta Ortiz, que hubieron de cancelarse esgrimiendo cualquier clase de pretextos -ya sabemos que el gabinete entrante no se pone de acuerdo para hacer declaraciones- pero lo cierto es que el perdón no supieron manejarlo

 

Ya que si se parte de la base de que toda acción trae consigo  una reacción igual y de sentido contrario, el perdón es la peor de las venganzas.  Ya que al no haber una reacción directa, El Universo se encarga de nivelar los cartones; y en veces la vida cobra con intereses…

Que es a lo que se refiere la anécdota bíblica de devolver una bofetada poniendo la otra mejilla.  Por eso atacar a una persona que no se puede defender, o peor, a un ayunador, como sucedió con el Mahatma, equivale a una condena irremediable…

Si en lugar de amor y paz, se hiciera consciencia que dejar todo a la Ley de la Vida, nadie escaparía de pagar las consecuencias, tal vez se habrían obtenido mejores resultados.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida