La cúpula dirigente del PRD acordó liquidar a sus 140 trabajadores porque sus prerrogativas ya no alcanzan para el pago de tan onerosa nómina. De 200 trabajadores que formaban la base laboral en ese partido 60 optaron por el retiro voluntario, pero el resto quedó esperanzado en una mejora para el partido, lo cual no se ve en el futuro inmediato ni por mucho tiempo más. Este mismo fenómeno lo padece el PRI, que no tardando empezará a adelgazar su nómina de empleados pues la drástica rebaja de sus prerrogativas hace imposible sostener la empleomanía actual. Además,  en el PRD la militancia ha ahuecado el ala, y bien harían en pedir la expulsión de Los Chuchos y dirigentes de otras tribus que han tomado ese instituto político como franquicias para obtener riquezas y canonjías sin nada a cambio, solo vergüenzas.