Luego de la presentación de Silvia Alejandre como la titular de la nueva Secretaría de Cultura de Veracruz en el gobierno de Cuitláhuac García, muchos son los comentarios al respecto. Sin embargo, el principal tópico es la necesidad de un urgente cambio en las políticas que protegen y promueven la cultura en nuestro estado, ya que la inexperiencia del joven Enrique Márquez Almazán, cuyo mayor mérito es ser un reconocido ejecutante de viola, han llevado al Instituto Veracruzano de la Cultura a un punto de desgracia como nunca se había visto, con la realización de pocas actividades a favor de la cultura veracruzana, edificios en deplorables condiciones y declaraciones poco afortunadas, no hace más que remarcar que la cultura sigue siendo solamente una parte bonita en los discursos de campaña y ya en la práctica es dejada de lado con un presupuesto paupérrimo. Esperemos deje de ser así.