Prosa aprisa

Arturo Reyes Isidoro

“Hija, ¿no tienes problemas en tu trabajo para venir a visitarnos?”, pregunté a mi joven hija Ingrid quien radica en Guadalajara.

La cuestioné porque a inicios de semana estuvo en Xalapa pero no hacía mucho tiempo que había viajado también para vernos.

“No”, me respondió con mucha tranquilidad. “La empresa en la que trabajo labora bajo el sistema home office”.

Ella es licenciada en Relaciones Industriales, tiene una maestría en Administración de Servicios de Salud y un diplomado en Habilidades Directivas.

La empresa en la que trabaja es mexicana pero se ha adaptado al sistema de las de muchas de Estados Unidos que operan en el país en las que no es necesario ir a la oficina siempre y cuando se cumplan metas y se ofrezcan resultados.

Me platicó que en Guadalajara se está generalizando ese sistema y que incluso tiene amigas que viajan mucho al extranjero, que se conectan a sus empresas y cumplen sin problemas, o para eso está la nube.

Este caso personal lo traigo a cuento a propósito de una nota que leí ayer en la sección E . M . E DE MUJER del diario El Universal en la que se da cuenta que 10 grandes empresas ya no exigen título universitario.

¿Cómo?, me pregunté.

Las empresas son Google, Ernst and Young, Penguin Random House, Costco Wholesale, Whole Foods, Hilton, Publix, Apple, Starbucks, Nordstrom, Home Depot, IBM, Bank of America, Chiplote y Lowe’s.

La información se obtuvo de un análisis del portal Glassdoor especializado en la búsqueda de trabajos en el sector tecnológico.

Ahí se establece que cada vez son más las compañías que buscan perfiles no tradicionales para sus vacantes.

Se aclara que las empresas citadas no desestiman la importancia de la formación que brindan las universidades, pero han decidido eliminar esa barrera en sus requerimientos de contratación. Una de las razones es la brecha del conocimiento que existe entre los programas académicos que ofrecen las universidades y las necesidades que tienen las empresas.

Algunas solo piden un conocimiento especializado y formación inferior a cuatro años.

En efecto, muchos programas de escuelas y facultades tienen años sin actualizarse, fueron hechos para otra época y el mundo ya cambió. Incluso mucha plantilla de maestros se ha quedado también rezagada en conocimientos y habilidades informáticas, hoy el pan nuestro de cada día.

Por eso un título hoy ya no es garantía de ser mejor o superior e incluso puede ser hasta un indicador negativo si se sabe que quien lo posee egresó de una universidad que no se actualiza y en la que se sigue enseñando lo mismo con el mismo método que hace cinco o diez años.

Sin duda, en Veracruz estamos, vamos rezagados.

Me pongo a pensar incluso en la Universidad Veracruzana, en la que trabajo, que tiene muchas áreas en las que desde mi punto de vista ya no es necesario ir a un lugar físico porque hay tareas que muy bien se pueden cumplir desde el propio hogar. Sólo tendrían que darse las cargas académicas y marcarse metas, fechas precisas y exigir resultados.

Ello llevaría a prescindir de la renta de edificios, del gasto de energía eléctrica y otros y ya no se necesitaría tampoco más que del indispensable personal técnico y manual, todo con el consiguiente ahorro.

En el campo periodístico hoy ya no es necesario que el reportero vaya a una oficina, a un edificio, a una redacción como en los viejos tiempos, mis tiempos. En su teléfono celular redactan las notas y por ese medio las envían. También las imágenes. En algunas partes del mundo incluso son robots los que redactan y han sustituido a los humanos que hacían esa tarea.

El mundo está cambiando. La Inteligencia Artificial y la robótica ya nos están llevando a terrenos insospechados y los androides que hasta ahora sólo hemos conocido en las películas o en la literatura de ciencia-ficción ya empiezan a ser una realidad y no pasará mucho tiempo en los que conviviremos con ellos con la mayor naturalidad.

Sigo pensando que el gobierno por entrar, el de Cuitláhuac García, debiera pensar en cómo insertar a la Universidad Popular Autónoma de Veracruz en este nuevo mundo e iniciar también una verdadera revolución en el sistema de enseñanza acorde con los requerimientos que vayan teniendo las empresas. Es posible.

Si las universidades no se reinventan, si no se actualizan y actualizan a su personal irán cancelando su futuro. Si se extiende la exigencia de las empresas de pedir un título universitario para contratar personal, tarde o temprano el futuro las va a alcanzar y pondrán en riesgo su permanencia y su sobrevivencia.

Puente para unos, mucho trabajo para otros

Mientras que a la mayoría le espera la próxima semana un largo puente con motivo del Día de Muertos, un grupo, ¿selecto?, iniciará un trabajo intenso y especial: empezar a recibir la administración estatal.

Es el grupo cuitlahuista al que se la ha encomendado una tarea nada fácil: actuar con ojo avizor para que no se le escape ninguna anomalía. Hasta donde se sabe, los adiestraron para levantar actas de inmediato y preparar cuanto antes las denuncias a que haya lugar.

También trasciende que está completo todo el equipo de futuros nuevos Secretarios y mandos medios aunque por la razón que solo Cuitláhuac sabe algunos nombres no se van a oficializar todavía, pero ya están todos trabajando. Así que si usted pensaba que aún le podían dar un hueso, ya son muy pocas las posibilidades, aunque no de jefazos.

Eso no quita que haya ajustes de último momento, pero el grueso ya está trabajando.

Han tenido prioridad quienes trabajaron en la campaña a favor de la causa de Morena y de Cuitláhuac; me sorprendió cuando hace algún tiempo me enteré que tienen un registro de todos quiénes trabajaron en la campaña a favor, pero también de todos quienes los combatieron por sí o apoyando con todo al famoso chiquiyunes.

No me crea, pero, igual, trasciende que habrá una limpia total de yunistas en todas las dependencias y que no tendrán cabida duartistas. Apenas hace días se supo que priistas que presumían que iban a tal o cual jefatura resultado de presuntas negociaciones con sus jefes ya fueron descabezados.

En donde por lo que se ve andan tan, taaannn ocupados atendiendo a los damnificados es en la Sedesol estatal, tanto que no les da tiempo para sacar sus cosas en el día y lo hacen por la noche, como lo hicieron el pasado fin de semana.

Héctor rompe lanzas contra la “cuarta transformación”

Luego de que el pasado 30 de septiembre en uno de sus artículos el senador Héctor Yunes Landa había calificado la “cuarta transformación” como una “transformación de cuarta”, también criticó la consulta del nuevo aeropuerto ordenada por Andrés Manuel López Obrador.

En su cuenta de Twitter el martes dijo que no participaría por varias razones: “1) Las decisiones técnicas no se consultan 2) La consulta no tiene sustento legal 3) El diseño está hecho para validar una decisión ya tomada 4) Este ejercicio ha dañado la credibilidad del país”.

Es evidente que la buena relación con los morenos de la que se hablaba en un principio se rompió. En su nuevo intento por ser gobernador su enfrentamiento será ahora con AMLO y sus huestes. ¿Quién cree usted que ganará?

Pepe, tranquilo y alejado de la política… por ahora

Relajado, muy relajado estuvo ayer el exsenador y excandidato a la gubernatura Pepe Yunes departiendo con un grupo de periodistas. Ya sin ninguna presión se explayó como no se le había visto. Está ajeno por ahora de la política pero no retirado.