Definitivamente al alcalde xalapeño Hipólito Rodríguez se le hace bolas el engrudo en cada ocasión que intenta una acción de gobierno o cuando declara, el desatino de los baches es caso icónico. Pero lamentablemente, o no tiene quien le asesore y le haga caso, o su aprendizaje de la cosa pública es muy deficiente pues ahora enfrenta al problema de la recolección de basura (según nuestro lenguaje arcaico porque él lo denomina “gestión de deshechos…”) y no encuentra dónde depositarla, solo por no tomar en cuenta que en la gestión pública los factores reales de poder influyen de verdad en la implementación de las políticas públicas y no se reducen a una charla de gabinete taza de café de por medio.