Durante la campaña electoral, una de las críticas más acerbas contra el gobierno de Peña Nieto se refería al aumento del precio de las gasolinas, iban acompañadas con la sugerente propuesta de bajar esos precios. Pero una conseguido el triunfo electoral, y ya plantados en la realidad, se advierte que no es igual ni lo mismo ofrecer que cumplir, sobre todo porque el precio del combustóleo no se fija por voluntad personal o política pues obedece a factores económicos lejos del alcance de un fácil ábrete sésamo. Por tal motivo el senador Mario Delgado ahora señala que no habrá más “gasolinazos” es decir más aumentos “bruscos” en el precio de gasolinas, pero aclara que bajarán “cuando se incremente la capacidad de refinación en el país…”, o sea, va para largo.