Para cómo se aplica la justicia en México, al menos eventualmente para Harry Grappa Guzmán, quien se desempeñó como Secretario de Turismo y otras funciones en el desgobierno duartista, tendrá que abstenerse de disfrutar sus días de vino y rosas para defenderse de la acusación de peculado que le hace la PGR por desvíos en el Fideicomiso del Parque Takhil y del Fridever por 4.5 millones de pesos, cantidad pírrica por cierto, si se compara con las observaciones en el manejo de los recursos de la Cumbre Iberoamericana, de Tlacotalpan Vive y los Juegos Centroamericanos. Por lo pronto lo persigue el riesgo inminente de hacerle compañía a su jefe y amigo en el Reclusorio Norte. Así pasa la gloria en este mundo.