Durante los primeros ocho meses del año, los ingresos que se obtienen por el cobro de impuestos dejaron al erario público 2 billones 67,766 millones de pesos, lo que significó apenas un crecimiento de 0.9% real respecto del mismo periodo del 2017.

Según lo publicado por ElEconomista, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), reportó que lo anterior se entiende por la reducción de 28.6% que se tuvo la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se cobra en gasolina y diesel, que dejó a las arcas del gobierno 113,985 millones de pesos.

Esta menor recaudación se debe a que la SHCP mantiene el estímulo fiscal sobre los precios de los combustibles para suavizar el impacto que tengan en los precios de la gasolina la volatilidad en los precios internacionales del combustible y el tipo de cambio.

Hacienda remarca que si se excluye el IEPS a combustibles, el crecimiento real anual de la recaudación fue de 3.4%, es decir, la recaudación de impuestos se hubiera ubicado en 1.9 billones de pesos.

El IEPS en general que se cobra en otros productos de consumo, también se vio afectado por el estímulo fiscal a los combustibles, pues se redujo en 16.8% con lo que, de este impuesto se tuvieron ingresos por 224,738 millones de pesos

La recaudación que se obtiene por el cobro del Impuesto sobre la Renta dejó al erario público 1 billón 131,988 millones de pesos, lo que significó apenas un crecimiento de 1.1%, en términos reales y respecto de los primeros ocho meses del 2017.

En tanto por el Impuesto al Valor Agregado, la recaudación fue por 632,302 millones de pesos, un alza de 7.1%, respecto de la recaudación del año anterior.

A pesar de su bajo crecimiento, los ingresos tributarios lograron aportar 60% de los ingresos totales del sector público, los cuales fueron por 3.4 billones de pesos. Dicho monto fue 5.5% menor a lo registrado en el 2017.

Con información de ElEconomista