El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) renovó la mayoría de sus secciones en el país, en un proceso electoral con posiciones encontradas: mientras líderes lo calificaron de histórico, por ser el primero con voto libre y secreto, los disidentes denunciaron que los comicios fueron a modo, con planillas únicas para beneficiar a relevos que buscarían mantener a Carlos Romero Deschamps al frente del gremio.

Las urnas fueron instaladas en cada uno de los centros de trabajo de Petróleos Mexicanos (Pemex) en los que laboran los sindicalizados.

Antes de votar, los trabajadores tenían que registrarse en un padrón para poder recibir sus boletas y se les colocaba tinta indeleble en el pulgar. Sin embargo, ello no interfería en la privacidad del sufragio, confirmaron empleados consultados. En el proceso sólo participan trabajadores en activo, sin derecho a voto para jubilados y eventuales.

En la sección 34 en Ciudad de México, a la que pertenecen quienes laboran en las oficinas administrativas de la Torre de Pemex, el actual dirigente, Héctor Sosa Rodríguez, acudió a votar acompañado del candidato único, Miguel Cándido Hernández. A su paso, grupos de trabajadores vitoreaban sus nombres y la frase Unidad, unidad.

El líder seccional garantizó que el proceso es democrático y transparente, y agregó: Hoy, en lo que es la Torre de Pemex y las terminales de almacenamiento y despacho, para nosotros es fiesta, hay una sola planilla registrada, ayer (martes) se abrió el periodo para quien quisiera contender, pero no acudió nadie más.

Sostuvo que hubo una jornada sin incidentes, ya que es una sección leal y disciplinada a nuestra dirigencia nacional.

Disidentes no participaron

Por separado, Octavio Rivas, coordinador del grupo Sección 34 Morenos, sostuvo que el sector disidente del sindicato no participó, porque hacerlo hubiera legitimado la convocatoria, la cual fue lanzada el lunes, para dar paso el martes al registro de planillas que quisieran participar. Aseguró que la premura en el proceso busca que posteriormente los líderes seccionales voten por refrendar la dirigencia nacional.

La sección 45, con sede en el Hospital Central Norte en la capital del país, fue la única donde no se realizaron votaciones. Integrantes del gremio que se encontraban en las oficinas de esta sección rechazaron ofrecer detalles del porqué no se lanzó una convocatoria. Empleados explicaron que se debió a que la planilla oficial se dividió de última hora, por quienes se oponen a la continuidad del grupo de la actual lideresa, Enriqueta Sandoval, a quien señalaron de ejercer amenazas contra ellos.

En otras entidades denunciaron anulación de planillas, boletas sin folios, violaciones a los estatutos e incluso amenazas para coaccionar el voto, por lo que grupos disidentes anunciaron que impugnarán el proceso electoral.

En Campeche los comicios para renovar las secciones 42 y 47, con sede en Ciudad del Carmen, se llevaron a cabo sin incidentes, pero con planillas únicas; en Poza Rica, Veracruz, acusaron que en la sección 30 se desechó la candidatura del único opositor para dejar vía libre a la planilla de José Juan Soni Solís, ligado al otrora grupo de poder en esta sección.

En Ciudad Madero, Tamaulipas, simpatizantes de la planilla orinegra detallaron que hubo intimidación, encabezada por el ex diputado federal priísta Esdras Romero Vega. Mientras, en Salamanca, Guanajuato, acusaron que se realizó una convocatoria amañada.

Con información de La Jornada