Desde el Café
Bernardo Gutiérrez Parra

La ecuación es muy sencilla, para que un partido tenga voz y voto en el Congreso local necesita tener tres diputados como mínimo, si tiene menos de esa cantidad (dos o uno) tendrá voz, pero hasta ahí; ese partido quedará fuera de la Junta de Coordinación Política.

En la próxima Legislatura que arrancará el 5 de noviembre Morena tendrá 29 diputados; el PAN 16; el PRI tendrá tres y el PRD y PVEM tendrán uno cada uno.

A la micro-mini bancada del PRI compuesta por Erika Ayala Ríos, Jorge Moreno Salinas y Juan Carlos Molina Palacios, le alcanza para tener a su coordinador. Y en esas andan Erika y Jorge que se están disputando la posición.

¿Y Juan Carlos Molina qué? ¿A poco no quiere ser coordinador? Pues al parecer sí, pero como que no le están haciendo mucho caso.

Quienes sí lo están mirando con buenos ojos son las diputadas Brianda Hernández Copete, de Santiago Tuxtla; Ivonne Trujillo Ortiz, de Perote y el diputado Alexis Sánchez García, de Zongolica, que quieren conformar una Fracción Mixta y para ello estarían extendiéndole la más atenta invitación.

Si Juan Carlos acepta, tanto Erika Ayala como Jorge Moreno se quedarían chiflando en la loma ya que ninguno podría coordinar la bancada del PRI por carecer de quorum.

Amigos de Juan Carlos, dijeron a este columnista que el líder estatal de la CNC está meditando muy seriamente la propuesta, y en caso de ser afirmativa, su idea es invitar tanto a Erika como a Jorge para que se sumen a la futura fracción, tomando en cuenta que seis legisladores tendrán más peso, más presencia y más fuerza política que tres.

El problema es que ni Erika ni Jorge se mandan solos, tienen compromisos por pagar con personajes que los ayudaron a llegar donde están, a diferencia de Juan Carlos que se mueve con entera libertad.

Hay quienes aseguran que si Juan Carlos se integra a la Fracción Mixta dejará descobijado al PRI, pero eso es falso. No se puede descobijar a quien no tiene cobija y el PRI la perdió el pasado 1 de julio cuando le dieron la vapuleada de su vida.

Si los tres priistas se unen a la Fracción Mixta pueden fortalecer a su partido. De lo contrario, serán inofensivos y vulnerables. Igual que tres patos a merced de las escopetas.

¿Qué es lo que va a pasar? La verdad nadie lo sabe y cuando esto sucede aparecen las especulaciones.

Si Juan Carlos acepta la invitación, ni estará traicionando a su partido ni dejará de ser priista, aunque sí le habrá acomodado un carambazo a Erika y a Jorge que se convertirán en poquito menos que ceros a la izquierda.

Pero si se queda en la bancada de su partido es casi un hecho que invite a Brianda Hernández, Ivonne Trujillo, Alexis Sánchez (y a más diputados) a formar la Fracción Mixta con el PRI a la cabeza.

Y si lo logra ¿serán tan ojetes en el tricolor de negarle la coordinación de la bancada?

Vistas así las cosas, la encrucijada es para el PRI y no para Juan Carlos Molina. Por donde se le mire, el cuenqueño no tiene nada que perder.

Veremos qué pasa.

bernardogup@nullhotmail.com