Dice el gobernador saliente: “No asistiré al evento de transición del gobierno del Estado… no estaré ahí en virtud del lenguaje grosero y de enfrentamiento que persiste en contra mía y de quienes me acompañaron durante mi gobierno. Ese lenguaje no lo puede tener un gobernador. No puede conducirse de esa manera. Yo no lo comparto y creo que muchos de ustedes tampoco”. Por su parte, el gobernador entrante asegura que el mensaje del gobernador “está lleno de mentiras”… “Se le pidió a él y a su equipo de trabajo que realizaran la entrega públicamente si no existía nada que ocultar, pero escudándose en leyes que creó a modo salió huyendo de sus obligaciones”… “El señor no deja de hablar de logros federales como si fueran propios… “Es más que evidente la molestia e inconformidad que dejó su actuación como mandatario que se reflejó en los resultados de las elecciones del primero de julio, donde los ciudadanos dijeron ‘no más de lo mismo”. Como es posible advertir, en Morelos saca chispa la relación entre Cuauhtémoc Blanco, que este día asume el mando en ese Estado y Graco Ramírez el gobernador saliente.