Un atentado suicida en medio de una protesta antigubernamental cerca del Palacio Presidencial afgano, en el centro de esta capital, provocó hoy la muerte de al menos seis personas y lesiones a una veintena más, informaron fuentes oficiales.

El atentado se registró poco después de las 13:30 horas locales cerca de la Plaza Pashtunistan, en el centro de la ciudad de Kabul, donde cientos de personas se congregaban, luego de protestar frente al Palacio Presidencial por la inseguridad y amenazas de la insurgencia Talibán en las provincias de Ghazni y Uruzgan.

Wahid Majroh, portavoz del Ministerio de Salud Pública, afirmó que el atentado fue perpetrado por un atacante suicida, que se filtró entre los manifestantes con la intención de detonar la carga explosiva que llevaba unida al cuerpo, según un reporte de la agencia de noticias PAN y la emisora TOLO News.

“El terrorista suicida detonó sus explosivos luego de ser descubierto por la Policía. Al menos seis personas murieron y unos 20 resultaron heridas, entre ellas varios policías”, destacó el funcionario afgano en una declaración publicada este tarde en Kabul.

La explosión ocurrió cerca del Palacio Presidencial, ubicado en la misma área donde se encuentran los ministerios de Finanzas y Justicia y donde desde temprano cientos de manifestantes se reunieron para protestar por la falta de seguridad y amenazas del Movimiento Talibán.

El atentado se registró pese a que la seguridad se había reforzado desde la madrugada en el área y de que la mayoría de las principales avenidas que conducen al centro de Kabul fueron cerrados al tráfico, en prevención a la manifestación en el Palacio Presidencial.

El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani condenó el nuevo atentado y advirtió que los terroristas nunca alcanzarán sus objetivos al realizar sus actos criminales, los cuales aumentan el odio de las personas en su contra.

Por ahora, ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad por el ataque suicida, aunque un oficial de la Policía destacó que lleva el sello la insurgencia Talibán, que ha incrementado en los últimos días sus ataques en Kabul y otras ciudades del sur del país.

El Movimiento Talibán, que proclama el extremismo religioso islámico, llegó al poder en Afganistán en 1996, bajo la imposición de una de las más estrictas interpretaciones de la Sharia (Ley Islámica), que se hizo famosa internacionalmente por el maltrato a las mujeres.

Durante el régimen del Talibán, las afganas se vieron obligadas a usar la burka, una túnica que las cubre de cabeza a pies y sólo tiene una abertura a la altura de los ojos, tenían prohibido trabajar y recibir educación después de los ocho años, salvo para el estudio del Corán.

El régimen fue derrocado tras la invasión de Estados Unidos a fines de 2001, luego de los atentados del 11 de septiembre de ese año contra las Torres Gemelas, orquestado por el fallecido líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, quien en ese entonces se refugiaba en Afganistán, protegido por el Talibán.

Fuente: Notimex