La preocupación de los mercados financieros por las políticas de la nueva administración y algunas iniciativas legislativas, de acuerdo con el Banco de México, originaron un efecto dominó en variables financieras clave, como el tipo de cambio, que deterioró a las expectativas de inflación y derivó en un alza de 25 puntos base a la tasa objetivo.

Con este movimiento, la tasa de referencia del banco central pasó este jueves de 7.75 a 8.0 por ciento, un nuevo máximo de más de una década y apenas un cuarto de punto por debajo del máximo histórico, que se ubica en 8.25 por ciento.

De forma particular, Banxico hizo una mención en el comunicado de política monetaria con relación a la afectación negativa que tuvo el peso por el anuncio de la cancelación del proyecto del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, por la inquietud en las políticas de la nueva administración y algunas iniciativas legislativas.

Bajo este contexto, las primas de riesgo soberano y las tasas de interés en México de mediano y largo plazos registraron incrementos, ante la exigencia de mayores premios por mantener activos en pesos.

“Para la Junta de Gobierno, estos eventos son preocupantes ya que podrían tener impactos sobre las condiciones macroeconómicas en el mediano y largo plazo, así como sobre el crecimiento potencial y el proceso de formación de precios”, dijo Sergio Luna, economista de Citibanamex, quien esperaba que el aumento de esta junta fuera de 50 puntos base.

Con esta variación, el diferencial de tasas entre el Banco de México y la Reserva Federal de Estados Unidos se volvió a subir a un rango de 575 a 600 puntos base.

Con información de ElFinanciero